«El trabajo que más hago es acompañar y comprender al escritor o escritora»

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Uxue Razquin, editora

Uxue Razquin nació en 1992 en Iruña, el mismo lugar en el que vive hoy día, a pesar de que su trabajo en Erein le obliga a madrugar y a pasar muchas horas a la semana yendo y viniendo en autobús de Pamplona a Donosti y de Donosti a Pamplona, siempre, damos fe, con un libro bajo el brazo. Lectora voraz, apasionada de la novela negra, fan de casi todo lo que tenga que ver con la investigación criminal, trabajó durante años como periodista escribiendo sobre cultura para el semanario Ortzadar, haciendo artículos de divulgación científica para la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU, e incluso escribiendo reseñas de radio para el periódico Berria, pero confiesa que estudió periodismo inspirada por una serie de televisión en la que los periodistas resolvían crímenes, y que fue su interés por la literatura lo que le llevó luego a especializarse en periodismo literario, en Barcelona, donde también trabajó -atención- como vendedora de libros en una gran cadena de tiendas. Ahora, además de ayudar a que se vendan, también tienen que encargarse de que los libros se produzcan y de que se escriban, claro.

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UXUE RAZQUIN. 15.40. Un día recibí una llamada que era de la gerente de Erein. Y me dijo “bueno, tú no me conoces, pero soy tal persona”. Yo, “sí, te he seguido, nos gustaría hacer una entrevista contigo”. Era el momento en el que no se podía pasar. Ellos estaban en Donosti, yo en Pamplona. Y claro yo le dije, claro, yo no pasar la frontera. Me dijo, “Ya vamos nosotros a Pamplona”. Y nada, quedamos, hicimos una entrevista. Recuerdo que fue en El peregrino. Vino el jefe de producción, vinieron los dos, y la pregunta vino de sopetón, “¿quieres ser editora?”. Fue lo que me dijo el jefe de producción y le dije “sí, pero realmente no sé qué hay que hacer”. Y me dijo “vale, con el sí ya me vale, ya te lo iremos explicando poco a poco, esto se aprende haciendo”.

IRATI JIMÉNEZ (LABORAL Kutxa). De niña, se recuerda a sí misma quedándose a leer en casa en lugar de salir a jugar y a su madre, de quien heredó su amor por los libros, haciéndole copiar las páginas de Manolito Gafotas para ayudarle a mejorar su caligrafía, que reconoce que era pésima. Entonces no lo sabía, pero muchos años después, en plena alerta sanitaria por una pandemia global, recibiría una llamada de teléfono de los responsables de una de las editoriales históricas del país, que habían leído sus artículos periodísticos de divulgación científica y sus reseñas de libros en redes sociales y querían contar con ella para un trabajo tan fundamental para la literatura como desconocido para quienes no trabajan en la industria editorial. Una tarea complicada e invisible, que no se enseña en ninguna facultad, que trata tanto de gestionar el material literario como el humano, y que consiste en hacer algo no tan distinto de lo que intentaba hacer su madre con ella cuando era niña: ayudar a otros a escribir mejor. En Pamplona, su ciudad natal, hablamos de cómo se hacen los libros y de cómo se hacen los mejores libros posibles, con alguien que da la impresión de llevar toda la vida preparándose para hacer lo que hace todos los días desde que dijo que sí a la oferta de Erein, aunque en aquel momento Uxue Razquin, no supiera en qué consistía eso de ser editora.

UXUE RAZQUIN. Es verdad que yo tenía una idea romantizada. Yo había soñado con ser editora sin saber muy bien qué era. Yo me imaginaba al editor o editora porque es además una imagen de una figura que la vemos como muy excelsa, que luego para nada, que es lo que intento proyector yo,mediante redes sociales, que eres una curranta más y ya está. Pero sí que tenía la sensación, de que era una persona todo el día leyendo libros…

IRATI (LK). En un sillón.

UXUE. Sí, en un sofá. Y bueno, yo llegué a la oficina, y no había sofá. Era como no, perdona, estás en tu escritorio. Evidentemente estás leyendo continuamente, pero hay millones de trabajos que tiene que hacer una editora que yo ni me había imaginado. Cuando me piden describir qué es este oficio yo digo que es un escritorio de ordenador lleno de ventanas abiertas y no hay manera de cerrarlas. Estás haciendo y, quizá es lo más difícil, como tres trabajos a la vez y muy diferentes. Estás contestando correos, estás leyendo na novela, que tienes que estar a eso, y contestándole a tu compañero a ver si te parece bien que esta portada va así a imprenta., con toda la presión que eso conlleva. Y para mí quizá eso es lo más difícil, gestionar todo eso a la vez.

En esa fase previa de escribir probablemente haya muchos problemas en el camino que tú tengas que estar casi como una psicóloga, ayudando, es verdad. Y es quizá el trabajo que yo más hago, y quizá es el trabajo que yo más hago, más que corregir una frase es el apoyo. Para mí lo que en estos años he aprendido es que tienes que estar mucho con la persona acompañando porque yo creo que es un ejercicio muy individual, tú estás solo, escribiendo me da igual dónde, en tu casa o en una cafetería pero, realmente, ¿tú con quién estás compartiendo todo eso? O sea, hay gente que tienes alrededor, tienes amigos, probablemente pareja, pero todo eso no sé si va a llegar al entendimiento de otra persona porque es una cosa muy profunda la que siente un escritor o escritora, es lo que me imagino yo desde fuera. Entonces, ¿cómo explicas todo eso a la persona que está al lado? Estará al lado, pero quizá no te comprenda. Yo creo que la figura que más se acerca a esa comprensión es la editora o editor. Yo creo, ¿eh? No sé cómo lo verán los escritores. Cómo lo verás tú como escritora pero sí que es una sensación de me comprendes, estás aquí, probablemente solo sea escuchar, no quiere decir que el editor o editora sepa más y diga así o asaú, es simplemente escuchar. Yo me he visto en muchas situaciones en las que igual he quedado con una escritora a tomar un café porque se ha agobiado, no avanza, no me sale, no avanza, y el hecho de estar contándome, “fíjate este es el problema, este es el obstáculo”, ellos y ellas sacan la solución solo hablando.  A mí me han dejado tirada en la cafetería, ya está, ya lo tengo, me voy a casa a escribir, Y yo, muy bien, adelante, sigue con lo tuyo.

IRATI (LK). Un día fácil de trabajo.

UXUE. Sí, sí, ya pago yo, agur.

IRATI (LK). Si le preguntáramos a gente sin relación con la industria editorial en qué creen que consiste el trabajo de una editora, imaginarían quizá a alguien leyendo, como hacía nuestra invitada, o corrigiendo textos. No sería mentira, corregir forma parte del trabajo de edición, pero no sería exactamente verdad y mucho menos toda la verdad.

UXUE. Yo correctora de la lengua no soy. Yo entro en la historia, entro en los personajes, entro sí en cómo está contado, evidentemente. Sí creo que es un estilo que hay que pulir. Si es un estilo que ya está acabado… y ya no necesita nada más. Pero entro más en las cosas técnicas de… la trama está bien, este proceso está bien hecho. Este personaje empieza aquí, acaba aquí. ¿Ha cambiado ese personaje? Más cosas relacionadas con la literatura que con la lengua en sí. Que también nos fijamos, ¿eh? En esa última parte. Sí que es un trabajo para mí muy emocionante. Yo no había vivido eso de estar con una escritora en su momento de creación. Eso es un lujo. Si te permiten estar ahí, al lado, sin comentar nada, simplemente estar viendo cómo está creciendo esa persona y cómo está creciendo el relato. Para mí eso es una pasada. Quizá el último trabajo que he hecho, que ha sido el más exhaustivo, lo cuento así porque me parece una pasada, es algo épico lo que ha hecho esta escritora. Empezó siendo un texto para un álbum ilustrado y ha acabado siendo una novela. Porque lo requería, ¿eh? No es extender algo porque sí, porque queremos más largo, no, no. La historia lo requería, lo que pasa que nos faltaba afinar un poco en qué marco lo íbamos a hacer. Y esa historia daba para más. Y ella también ha sido consciente de eso, ha trabajado eso y ha conseguido hacer una novela. Partía de esa idea, que era una página, que podía ser un álbum ilustrado, a setenta que ha hecho.

IRATI (LK). Has estado ahí como la matrona en la sala de partos.

UXUE. Es que es increíble. Incluso la matrona en la sala de partos y yo lo comparé en una entrevista, no sé si acertadamente, cuando un crío que da los primeros pasos, que vas como a los lados, por si pierde la estabilidad, protegiéndolo a los lados. Creando un aro. Yo lo veo así. Quizá es un poco paternalista esa imagen. Pero sí es verdad que ese acompañamiento a mí me gusta.

IRATI (LK). Acompañar a las escritoras y los escritores en todas las fases del proceso creativo, prestarles ayuda si la necesitan para solucionar los problemas literarios con los que se encuentran, evaluar sus ejercicios, ver dónde fallan, dónde aciertan, y señalarles, si se dejan, qué se puede mejorar. Le preguntamos a Uxue Razquin si, efectivamente, los autores y las autoras con las que trabaja se dejan.

UXUE. Como en todos los ámbitos de la vida te encuentras personas muy diferentes. Entonces en este caso que es una cosa muy seria y muy importante para esas personas porque han creado eso y a esas personas les parece lo más importante, normal, si no no empezarías a hacerlo. Pero sí es verdad que hay gente que no acepta esa idea o soluciones que probablemente tú desde fuera porque no estás dentro del texto, porque la perspectiva es muy importante, porque yo desde fuera lo veo más fácil que una persona que ha escrito ese texto. Porque para él o ella lo que ha creado es perfecto. No significa que esté mal, significa que puede mejorarse. Y para eso estamos, para que las historias estén mejor contadas. Eso es lo que queremos también porque eso va a llegar al lector o lectora y el lector o lectora no es tonta. Queremos que llegue lo más perfecto posible. Que siempre habrá cosas que puedas mejorar, evidentemente, pero lo que queremos es que ese texto emocione a esa persona de cualquier manera, me da igual el género, que se emocione con lo que está leyendo. Hay algunos que lo aceptan, otros simplemente cuando creen que lo han terminado lo llevan a una editorial y ya es como, eso es así se lo van a publicar. y eso no es.

IRATI (LK). Eso es una imprenta.

UXUE RAZQUIN. Para eso autopublicamos. Sería si yo pienso que este texto ya está acabado y no quiero hacer más cambios, voy a una imprenta y lo imprimo y ya está. Pero la editorial no está para eso. En la editorial recibe ese texto y se trabaja de una u otra manera. Unas veces será solo mejorar solo unas páginas. Otras veces será como ay, este final, porque igual no casa muy bien con todo lo que has contado. Porque eso suele pasar: nos hartamos y al final llegamos un poco ya está.

IRATI (LK). Se nota el cansancio.

UXUE RAZQUIN. Sí, se nota el cansancio y que esprintar en el último momento. Hay mucha gente muy abierta a cambiar todo. Sobre quizá todo los más jóvenes, creo. Me tocó con un chico que la idea era fantástica, era muy original y se la compré, pero creía que había que mejorar otras cosas, y sobre todo, igual lo que más fallaba eran las voces de los personajes. Nos dedicamos a eso. Se dedicó él, yo simplemente di unas directrices y él hace el trabajo. No se lo hago yo. Que esto también es una cosa que… esta es tu novela. No, no. Es la novela del escritor o escritora. Y tú estás ayudando, simplemente. Trabajo mucho las voces de los personajes y salió mejor en ese aspecto. ¿La idea se la cambie? No, La idea sigue siendo suya y muy buena además. Pero había algunos aspectos que mejorar y trabajó en eso. Y él estuvo durante un año

IRATI (LK). Para contar bien una historia, de manera creíble, interesante, emocionante, hay que tener en cuenta todos los aspectos del ejercicio literario. Estructura, personajes, diálogos. Suspense, argumento, ritmo. Escenario, tiempo, ambiente. Todo tiene que servir para contar una historia y todo se puede torcer en algún momento. El trabajo de una editora o de un editor consiste en detectar los problemas para que la escritora o el escritor dé con las soluciones.

UXUE. Vemos el problema. Quizá no podemos dar la solución en ese momento porque es una cosa muy concreta porque cada escritor es un mundo y lo que está escribiendo es otro mundo. Entonces hacer un análisis tan específico de algo requiere un tiempo y trabajo. Yo me voy a casa y pienso en el relato que ha escrito esta persona y cómo puedo ayudarlo. Es algo muy específico y no hay soluciones generales. Acaba de estas manera. Haz esto.

IRATI (LK). Haz un final mejor.

UXUE. No, no, es con todo lo que has escrito y con todo el desarrollo que has llevado yo creo que podrías ir por aquí. Prueba a ver. Hay veces que ha fallado, en el sentido de decirle a una persona, creo que esto no, prueba quizá con esto que te digo, pero vamos a ver si funciona. Porque igual lo leemos y no casa con lo que queríamos conseguir. Muchas veces es dar palos de ciego pero se trata de ensayar un poco.

IRATI (LK). Durante el proceso de edición las escritoras y escritores dejan entrar a alguien en la intimidad de su proceso creativo, un ejercicio de vulnerabilidad que el editor o editora debe corresponder cuidando siempre del material humano a la hora de evaluar el material literario. Para que el proceso funcione ambas partes tienen que aprender a confiar la una en la otra.

UXUE. Y esa confianza cuesta. Yo entiendo que es un texto que lo han escrito con todo su amor, todo su empeño, es de alguna manera como entrar en ellos, en su mundo. Y les cuesta porque es algo muy íntimo. Por mucho que sea una historia inventada, ficticia, aunque no sea autobiográfica o autoficcionada. Realmente cómo escribes es también una cosa muy íntima, entonces yo entiendo que es muy difícil que una tercera persona venga y sea la jueza, tú sí, tú no. Quizá no es no. Quizá es… suena difícil pero quizá esa historia ya se ha contado, quizá tu forma de contarla no atrae, muchas veces aburre, es una palabra que no uso pero nos aburrimos. Yo no me puedo estar aburriendo leyendo esta historia porque…

IRATI (LK). A ti te pagan por leerla.

UXUE. Claro. Yo voy a estar mucho rato con este texto pero la lectora o lector cuando compre el libro y se aburra en la tercera página no va a tener la misma consideración que yo. No va a estar ahí. Lo va a cerrar. Y seguramente o lo venderá o lo regalará. Yo lo que quiero conseguir es que eso no ocurra. Transmitir eso es difícil porque es una cosa íntima, una tercera persona está juzgando lo tuyo y normalmente con la perspectiva que nos da estar fuera de ello tenemos razón. No es por algo de algo, es simplemente la perspectiva de estar fuera. Y normalmente cuando leemos eso, leemos ese texto vemos las cosas que fallan y las que funcionan. Yo lo que sí hago es el refuerzo positivo. Digo lo malo pero también digo lo bueno. Eso también me parece importante. Les da confianza. En las reuniones que tenemos es una cosa que… si yo voy a criticar que una imagen se repite, que una metáfora se ha utilizado… lo que más falla es la repetición, pensar que no lo han entendido. Lo han entendido a la primera igual que tú. Lo que intento es que… yo creo que hay que construir esa confianza y también me toca a mí. No solo tiene que hacer esa parte el escritor o escritora. La editora también tiene que hacer un esfuerzo.

IRATI (LK). Y la pregunta del millón, ¿cómo se hace? Cómo se sabe si algo está o no está bien escrito, qué falla, si es que falla algo, dónde está el problema? Leyendo, claro. Profesionalmente, sí. Pero leyendo. Con los ojos abiertos, atentamente, y atendiendo a lo que nos pasa mientras leemos para poder trasladarle esa impresión a la autora o al autor. ¿Nos hemos aburrido? ¿Perdido? ¿Cansado? ¿Emocionado? Se trata, dice nuestra invitada, de prestar atención a lo que nos hace sentir el texto.

UXUE. Va mucho de sensaciones. Yo por lo menos lo veo así. En una página o un libro acabado. Voy a la librería me compro un libro y esa sensación como de da cierto gusto leer una buena página. Como que da gusto. Te notas parada.

IRATI (LK). Lo nota el cuerpo.

 UXUE. Lo nota el cuerpo. Eso es lo que yo también intento cuando leo. Guiarme por las sensaciones. Que me equivocaré, pues seguramente. La receta mágica no la tengo, no la tiene nadie. Sí que es verdad que esas cosas que me hacen sentir como lectora los intento trasladar a mi trabajo de editora. Es lo que me sacia. Me gusta trabajar. Si algo no me gusta no digo bah, esto es una mierda, la mayoría de las veces es un sí con trabajo. Si veo que hay algo, aunque sea una chispa, me da igual, puede ser que me haga otra historia, esta historia no, otra, pero tú sí, tú escribiendo. La imagen de editora como qué fríos somos al decir esto no, esto es una mierda. La mayoría de las veces no decimos esto es una mierda. Jamás. Y menos a la persona que está delante porque se merece un respeto. La mayoría de las veces es sí, y vamos a trabajarlo.

IRATI (LK). Como en cualquier otra tarea, la clave es el esfuerzo. Hay que trabajar sin rendición hasta dar el texto por terminado, hasta conseguir su mejor versión. Y luego qué, nos preguntamos. Y no nos sorprende escuchar que luego hay que seguir trabajando. Hacer correcciones, maquetar, diseñar la portada y la contraportada y convertir ese texto en un libro físico. Un proceso que a Uxue Razquin le sigue haciendo, literalmente, la misma ilusión que el primer día. 

UXUE. Me hace muchísima ilusión. Se ríen de mí en la oficina. Me dicen que ya se me pasará. Pero creo que no se me va a pasar jamás. Vienen las cajas. Normalmente la persona que trabaja en el almacén trae las cajas y yo creo que antes las abría él y ya está. Pero ahora desde que estoy yo me espera un poco. Y nada, lo abro y lo huelo. Es una cosa que se ríen de mí, aspiro y veo a todos los demás como mirándome el espectáculo. Pero es una cosa que me hace muchísima ilusión. Siempre. Ha costado mucho. Que ese libro llegue ahí. Para mí es un triunfo todo el rato. Me hace ilusión que lleguen los libros. Yo entiendo que mis compañeros ya llevan muchos años y estarán hasta las narices de los libros, pero es como una sensación de ay, otro. Y empezamos una nueva aventura con este.

IRATI (LK). El objetivo de esa aventura es conseguir que el libro se lea. Que alguien al otro lado, descifre el conjuro y que vea en su mente las imágenes, los sonidos y los personajes que veía la escritora o el escritor en la suya, completando así el ejercicio telepático de la literatura. Para eso, hay que cuidar tres elementos clave que pueden y, en la medida de lo posible, deben  hacer que la gente se fije en el libro y sienta ganas de leerlo: el título, la portada y la contraportada.

UXUE. Hay muchísimos libros en librerías pero tienes que destacar. Muy bien, el contenido está perfecto, pero la gente no va a llegar al contenido antes que a lo de fuera, a la cubierta y a la contra. Debería ser un género. El texto de la contraportada es muy difícil.

IRATI (LK). Muy difícil.

UXUE. Podríamos hablar de ello, es una cosa que mí es lo que más me cuesta. Pero es verdad que el título a mí me tiene que llamar la atención. Sea porque es una frase muy larga o porque es una palabra y es contundente o es que ostras es difícil titular bien. Y sí que es verdad que el dibujo y la ilustración vamos y el color es evidente que todos están apilados juntos y tiene que llamar la atención y es verdad que el título es muy importante y se le da muy poca importancia. Desde la editorial. Muchas veces vienen sin título los manuscritos y se hace en colaboración. Cuando ya se ha terminado el texto se hace como un ‘brainstorming’ y se intenta acertar con el título, es una cosa más colaborativa. Hay gente que lo deja. Es como… yo no sé titular. Vale, pues te lo dejo a ti, titúlalo como tú quieras Y luego la contraportada es una cosa que yo no pensaba que me tocaba hacer a mí.

IRATI (LK). Tampoco pensaba que sería tan difícil dar con textos intrigantes, sugerentes, atractivos que den una idea del libro sin decir demasiado. O que siempre tendría entre manos varios libros en distintas fases de producción y mil pestañas abiertas en el ordenador. Ni que su trabajo le daría la oportunidad no solo de ver cómo se hacen los libros sino de encargarlos.

UXUE. No sé si esto es sabido por todo el mundo. Yo no sabía que se podían encargar libros, que si tú realmente crees en una persona, puedas verle en Twitter, que es lo que me ha pasado, y puedas escribirle y decirle, ¿quieres escribir un libro? ¿Te apetece escribir esto? Esto me ha pasado en dos ocasiones y en las dos me ha gustado mucho el resultado. Lo volvería a hacer. Hay otras veces que te equivocas. O no te equivocas pero pensabas una cosa y ha salido otra. Al final en Twitter tienes referencias muy vagas. Al final un tuit… de lo que se puede sacar pues bueno, le puedes ver un poco cómo redacta, qué ideas tiene, la originalidad de los tuits… A mí me paso con una persona que lo ha bordado, ya me imaginaba que lo podía hacer bien pero ha cumplido y ha superado las expectativas. Por la imaginación. Fue una cosa, un amor a primera vista de ostras pero qué ideas tienes en la cabeza, esto igual si lo trasladas a una historia puede ser increíble. Y sí.

IRATI (LK). Es bonita esa parte del trabajo, ¿no?

UXUE. Sí. Sobre todo porque haces muchas relaciones con autores y autoras que no creías en tu vida que ibas a conseguir y a considerarles incluso amigos o amigas que también es bonito. Y luego lo que decíamos: es un ejercicio tan íntimo que el hecho de ue tú seas parte de eso es una pasada, que te deje entrar en su mundo interno que esté él o ella y nadie más en toda su vida. Joe, qué guay.

IRATI (LK). Nadie más está ahí. En ese punto de la ceremonia.

UXUE. Sí. Qué guay. Que me permitas estar viendo cómo se crea una historia.

IRATI (LK). Puede que ya no tenga una visión romantizada del oficio de editora como nos ha dicho al principio de nuestra conversación, pero conmueve ver que, como siempre que hay excelencia en el trabajo, en su caso hay también pasión, hay también entusiasmo. Un  ingrediente que, capítulo tras capítulo, hemos comprobado que acompaña siempre a la excelencia y que Uxue Razquin cree que siempre debería estar presente en la literatura.

UXUE. Yo lo que pido siempre es entusiasmo. Y esa sensación de cuando quedas con una amiga, te ha pasado algo y dices, “te voy a contar una cosa”. Esa sensación de descubrir algo y es que te lo voy a contar. Y creo que falta mucho. Por lo que has dicho. La gente quiere, no sé si la gente quiere contar una historia, la gente quiere lo de después. La gente las entrevistas, la gente quiere catapultarse de alguna manera en sus sueños. Ser un exitoso escritor, no sé si ganar dinero porque no, pero sí un poco esa parte de éxito, que para mí es efímero, para mí no tiene consistencia eso, yo digo siempre “qué me quieres contar”, cuál es tu historia, inventada o tuya, me da igual, quizá lo que pido es eso, el entusiasmo y quizá escribir sin pretensiones, también. Honestos. Esto lo quiero escribir porque me nace, me sale y me gustaría que lo leyera la gente. Que eso también se puede tener. Es una ambición buena. Quiero decir, Me gustaría que esta historia llegara a mucha gente y que lo leyera y que se sintiera bien. Eso también se puede tener. No digo que no. Pero quizá se ha perdido en el camino el entusiasmo.  Quizá por ver más allá. No sé cómo se imaginan saliendo en portadas de periódicos, vendiendo mucho, luego haciéndose peli de todo eso que se ha contado… pero tenemos que ir a la base, y haciendo eso creo que salen mejores historias.

IRATI (LK). Quizá esa sea la clave para escribir bien, contar algo que nos morimos por contar. Entusiasmarnos. Divertirnos. Apasionarnos. Dejar de pensar en hacer libros importantes para hacer buenos libros. Quizá particularmente cuando hablamos de la literatura en euskera, que en un idioma minorizado y a menudo menospreciado, que ha tenido que enfrentarse a enormes dificultades históricas para ser considerada una literatura seria y que quizá acusa la rigidez de tomarse a sí misma demasiado en serio.

UXUE. Pecamos un poco de que nos damos demasiada importancia a nosotros mismos. Quizá de ese complejo totalmente lógico por toda la situación del idioma diglósica, todo, pero sí que es verdad que nos ayudaría salir un poco de eso que está tan encorsetado porque estamos un poco…

IRATI (LK). Rígidos.

UXUE. Rígidos.Y se nota en la escritura. En lo que más incido en vamos a soltarnos un poco. En los ejercicios que hago con autoras y autores porque hago ejercicios, es como suéltate, déjate llevar, te estás parando todo el rato tú, es una autocensura que nos hacemos porque esto no tiene aire de manifiesto, es que tampoco tienen que tener aire de manifiesto, aire tan serio, puedes hacer muchísimo humor y seguir siendo serio en algunos temas. Se puede abordar desde el humor, desde la ciencia ficción, es como todo una seriedad, el estar encorsetado, y una seriedad extrema que no se nos ha pedido. Vamos a intentar salir un poco de eso y descubrir nuevos mundos porque nos falta también eso. Nos falta como pueblo, digamos. En el ámbito cultural, en la literatura, no puedo decir de otras artes pero un poco de amplitud, vamos a ver lo que hace el resto de la gente, pues igual podemos coger ideas de todo eso que se está haciendo bien, podemos intentarlo, igual no s lo nuestro pero encontraremos otras vías.

IRATI (LK). A Uxue Razquin le gustaría que la literatura en euskera fuera más variada, con libros de todo tipo, como una caja de galletas surtidas, dice, con algo para todos los gustos y todos los momentos. Como lectora echa de menos que no se cultiven más géneros literarios. Y como editora lamenta que se menosprecien. 

UXUE.. Sí que es verdad que nos fijamos mucho en lo serio, en lo realista, que es lo que más se va a valorar. Quién, ¿no? Yo lo que veo más en otras literaturas, en otros países. Se valora lo que aquí se mofa la gente. Un poco. De los best sellers. No hacemos un ‘best seller’. Ojalá yo hiciera un ‘best seller’, la verdad.

IRATI (LK). Ojalá fuera verdad esto de que se puede producir un ‘best seller’ a voluntad. Venga

UXUE. Ojalá. Voy a hacer un ‘best seller’. No, pero sí quizá hay géneros que son de segunda y eso a mí me duele mucho. Principalmente como lectora. Yo como editora ya puedo de alguna manera pedir eso, pedir y que se puede hacer. Una novela negra en euskera, una novela policiaca en castellano, por qué no. Y que sea buena literatura. Esto de buena literatura, mala literatura, que se diseccione por géneros… es una cosa que no he entendido jamás. Yo he crecido con novelas negras y creo que sí que hay, como en todos lados, novelas buenas y novelas malas. Pero no significa que un género por sí sea malo.

IRATI (LK). Y si para publicar ‘best sellers’ no basta con decidir que se quiere vender mucho, ¿qué objetivos se pone como editora a medio largo, plazo?

UXUE. Me gustaría que se escribiera más novela negra, policiaca, bueno, voy a hablar de novela negra en general que tiene muchos subgéneros. En euskera. Es algo que me gustaría incentivar. Y creo que lo estoy intentando. Para mí, lo he dicho muchas veces, Twitter es una herramienta. La mayoría de avisos que doy, los doy por Twitter. Si alguien tiene una idea, un manuscrito o algo que lo mande. Eso me gustaría porque es un género que he disfrutado mucho. Sí que he leído mayoritariamente en castellano, pero me gustaría leer muchísimo más en euskera. Y creo que hay ideas para hacerlo y me gustaría conseguirlo. Y luego, no sé, esto igual ya a muchos años vista y sí que se ha conseguido mucho pero todavía la mayoría de manuscritos que recibo es de hombres. Hombres y castellano. Me gustaría invertir en un momento dado para que luego se equilibre. Animar a más mujeres a que manden sus manuscritos. Porque realmente hay una diferencia abismal en cómo se redactan los correos. Eso sí que lo he notado. Una confianza extrema en los hombres y en cuanto a las mujeres es pedir perdón por todo y normalmente son los textos que mejor están. Es impresionante. Lo cuento porque es que cada vez que me llega un email…

IRATI (LK). Ves en primera línea el síndrome de la impostora.

UXUE. Qué pasada. Pero un nivel muy grave. Quiero decir las mujeres cuando escriben esos correos: “mira, te mando este texto, seguramente está mal”, normalmente están perfectos. Y ese miedo, ¿no? De “no valgo”. Y en cambio los otros, “este texto te va perfecto para tu catálogo”. Ostras. Esa confianza.

 IRATI (LK). Tener un catálogo más equilibrado desde el punto de vista de género y publicar más libros de género, particularmente del policiaco, que tantas horas de felicidad le ha dado. Esos son los objetivos que se ha planteado esta editora de tan solo 31 años que acumula varios de experiencia al frente de una de las grandes editoriales del país, en un país en el que hasta hace pocos años, la edición literaria era un trabajo casi exclusivamente de hombres. Eso, que no es poco, y lo otro, claro, lo más importante. Seguir publicando y ayudando a hacer buenos libros. Estar ahí, en primera línea del proceso creativo, en ese lugar en el que un día no hay nada y un día, de pronto, hay algo, una idea, una imágen, el germen de una historia, ahí, en ese obrador de maravillas en el que se hacen los libros y en el que a lo largo de la historia los grandes maestros de la literatura han obrado sus grandes milagros literarios.


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